La visita de Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, a Arizona estuvo marcada por el hermetismo y por rumores sobre supuestas redadas relacionadas con “seguridad electoral”, similares a acciones recientes en Georgia.
El evento principal fue una conferencia de prensa en Scottsdale, organizada bajo estrictas medidas de confidencialidad, donde Noem llamó al Congreso a aprobar la Safeguard American Voter Eligibility Act. La iniciativa busca establecer un requisito nacional de identificación de votantes, pese a que Arizona ya exige prueba de ciudadanía y credenciales para votar.
Durante su intervención, Noem afirmó que las elecciones del estado son un “desastre” y sostuvo, sin evidencias, que existe fraude electoral generalizado cometido por inmigrantes indocumentados. Al ser cuestionada por periodistas, no pudo presentar ningún caso concreto.
Las declaraciones generaron una respuesta inmediata del secretario de Estado Adrian Fontes, quien acusó a Noem de llegar a Arizona a “explicar un trabajo que ya se está haciendo”. Por su parte, la fiscal general Kris Mayes afirmó que múltiples auditorías e investigaciones han demostrado que el fraude electoral es extremadamente raro.
Organizaciones defensoras del voto también criticaron la postura de Noem y del presidente Donald Trump, señalando que estas acciones buscan debilitar la confianza pública en el sistema electoral.
La SAVE Act ya fue aprobada en la Cámara de Representantes, pero enfrenta un bloqueo en el Senado, donde los senadores por Arizona, Ruben Gallego y Mark Kelly, se oponen a la iniciativa.
