La Federación Estadounidense de Empleados del Gobierno solicitó una investigación independiente y transparente tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos abatido por un agente federal durante un operativo migratorio en Minneapolis.
Everett Kelley, presidente nacional del sindicato, señaló que la muerte de Pretti exige rendición de cuentas y criticó duramente a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, por haber calificado al enfermero como “terrorista doméstico” tras el incidente.
Pretti, de 37 años, trabajaba como enfermero en un hospital del Departamento de Asuntos de Veteranos y, de acuerdo con su familia, estaba profundamente afectado por el endurecimiento de los operativos migratorios en la ciudad.
El tiroteo ocurrió en medio de una ofensiva migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump y fue la segunda muerte de este tipo registrada en Minneapolis en un contexto de creciente tensión.
El sindicato pidió que la investigación sea encabezada por un tercero independiente y solicitó supervisión bipartidista del Congreso. Además, exigió la renuncia de la secretaria Kristi Noem y del subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller.
Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó que las investigaciones están en curso y que espera resultados “honestos y honorables”. Videos difundidos tras el incidente han llevado a líderes políticos locales a cuestionar la versión oficial de que Pretti fuera un instigador armado.
