Un juez federal ordenó al gobierno de Estados Unidos liberar a un niño de cinco años y a su padre, detenidos en un centro de inmigración en Texas luego de ser arrestados por agentes federales en un suburbio de Minneapolis el mes pasado.
En una resolución ampliamente crítica, el juez Fred Biery, del Distrito Oeste de Texas, afirmó que el caso tiene su origen en la persecución gubernamental de cuotas diarias de deportación, una política que, según escribió, ha sido implementada de manera “mal concebida e incompetente”, incluso cuando conlleva la traumatización de niños.
En su fallo, Biery sostuvo que resulta “aparente la ignorancia del gobierno sobre un documento histórico estadounidense llamado la Declaración de Independencia”, y sugirió que las acciones actuales del Ejecutivo recuerdan a los abusos denunciados por Thomas Jefferson contra el dominio británico.
El juez también incluyó en su orden una fotografía del menor y referencias bíblicas, un recurso poco habitual en resoluciones judiciales, para subrayar el impacto humano del caso.
Biery ya había determinado previamente que el niño y su padre no podían ser deportados, al menos de forma temporal. La orden establece que ambos deben ser liberados a más tardar el martes.
El caso se produce en un contexto de mayor presión federal para incrementar arrestos migratorios, luego de que la Casa Blanca confirmara una meta de 3,000 detenciones diarias. Hasta el momento, voceros del Departamento de Justicia y del Departamento de Seguridad Nacional no han emitido comentarios sobre la resolución.
